Que raro que no hayan llegado…. (parte 1)

Como cada día se había levantado temprano, casi al alba (o eso era lo que a él siempre le parecía), se había duchado mientras oía las noticias en la radio incorporada en la cabina de ducha y mientras se afeitaba lenta y concienzudamente.

Oía las noticias de la SER, no podía ser otra emisora, para él era la más transparente y fiel a la realidad de los hechos (y ciertamente puede que lo fuera), con sus compañeros bromeaba diciendo que era la Emisora del Régimen.

Cuando había terminado su aseo, iba a la cocina para tomarse un café, no muy cargado, pero si muy caliente. Humeante le gustaba, en una taza grande un mugg, negro a ser posible, así emulaba a políticos americanos, que tanta influencia le habían causado sin saberlo él. Seguía oyendo la SER, pero ahora también había conectado la televisión. Se nutría de más noticias políticas. Para él era imprescindible estar bien informado desde las primeras horas del día. Estaba sólo, su mujer aún no había llegado a la cocina, le dejaba el baño para su deleite y se levantaba cuando el se dirigía a tomarse un café.

Cuando su café estaba casi terminado oía los buenos días de su esposa, que lo miraba con ternura y admiración. Ella era consciente de la labor que diariamente desempeñaba su marido y de los sacrificios que su profesión les había impuesto a la familia. Pero el deber de su marido para con la sociedad se imponía a las necesidades básicas de la familia.

Resignado y como cada mañana le contestó hastiado por las noticias que había oído y visto, que seguramente iba a tener otro día duro. Ella mientras tomaba un café sin sentarse, fue al dormitorio a buscar su maletín y se lo dejo en la silla vacía. Mientras tanto él tenía la mirada perdida a través de la ventana, mirando hacía el parque de enfrente de su casa. El día estaba gris, estaba lloviendo, muy poco pero lo hacía. Echó de menos algo en el rutinario paisaje, ese algo le dejó pensativo.

Con su habitual voz grave, acentuada por la temprana hora, se lamentó y le dijo a su mujer que cada día venían más tarde. Y que cuando lo hacían no se esmeraban tanto como antes.

Esa falta de puntualidad y de ganas de hacer bien el trabajo que cada uno tiene que desarrollar eran cosas que le exasperaban. Tendría que hablar seriamente con ellos.

Le gustaba que cuando lanzaba esa mirada perdida a través de los cristales, encontrarlos ya allí, saber que lo habían visto pero no hacerle muestras de ese contacto visual. Otra carga más que iba con el sueldo, ir siempre acompañado, carecer de intimidad. Aún tardaría otros 45 minutos más antes de salir puntualmente como cada mañana, pero antes tenía que recibir un primer informe de su equipo y consultar su agenda con su secretaria para saber si había algún cambio desde la noche anterior, antes de bajar a la calle.

Volvió a mirar por la ventana, todavía no habían llegado. Empezó a impacientarse, tenía un día muy apretado y su jornada empezaba a primera hora con una reunión con el Presidente de la Comunidad al que tenía que asesorar en el nombramiento de Consejeros y de Directores Generales. Él era ante todo su hombre de confianza y ambos regían juntos el destino de la Comunidad y de la Ciudad.

Eran ya menos cuarto, exactamente las…. menos cuarto y seguían sin llegar, seguía lloviendo, un poco más que antes, pero la temperatura era apacible y primaveral. Le extrañaba que no estuvieran ahí desde 30 minutos antes. Otras veces cuando habían llegado tarde por algún incidente siempre habían llamado para avisar, eso había ocurrido 5 veces en los últimos 12 años. Lo sabía bien, no tenía que anotar nada en ningún sitio, todo estaba a su alcance en su mente.

Habían llegado tarde 5 veces en los 12 últimos años y siempre habían avisado. La verdad es que los motivos que le habían expuesto eran absurdos y nimios, pero no tenía ganas de desgastarse con ellos. Siempre había tenido otras preocupaciones mas importantes.

Su mujer lo miró comprensiva en silencio, sabía que era mejor no decir nada para no aumentar la ansiedad que poco a poco se iba adueñando de su marido… Ya eran en punto y no habían llegado. Estaban a punto de hacerle llegar tarde a todas sus reuniones del día.

Anuncios

Prevaricación Administrativa

Del latin “ad-ministrare”, que significa servir al pueblo o ciudadano

El delito de prevaricación administrativa cometido por funcionario público (administración como un ministerio, policía  municipales, funcionarios y/o empleados de los ayuntamientos, comunidades, consejales, alcaldes, etc.) en su cargo, tipificado en el artículo 404 del Código Penal, se caracteriza por ser un delito de naturaleza especial propia, puesto que el sujeto activo ha de ser un funcionario público, con la amplitud que a este concepto, en el que se incluye el de autoridad, atribuye en los artículos del citado Código, al comprender en él a toda persona que participe del ejercicio de funciones públicas, bien por disposición inmediata de la ley, bien por elección o nombramiento de la autoridad competente.

Resolución contraria a Derecho: El funcionario o autoridad debe haber dictado una resolución que se repute contraria a derecho, bien porque se haya dictado sin tener la competencia legalmente exigida, bien porque no se hayan respetado las normas esenciales de procedimiento administrativo, bien porque el fondo de la misma contravenga lo dispuesto en la legislación vigente o suponga una desviación de poder.

Es decir la prevaricación administrativa es un delito que consiste en que una autoridad u otro funcionario público en su cargo dicten una ordenanza, advertencia, orden o decisión arbitraria en un asunto administrativo, a sabiendas que dicha resolución es injusta. Dicha actuación también es una manifestación de un abuso de autoridad. Está sancionada por el Derecho penal y disciplinaria, que busca la protección tanto del ciudadano como de la propia Administración.

En cualquier caso, una de las bases del Estado de Derecho – como se llama España – es, precisamente, la confianza en la imparcialidad administrativa, que puede verse en la obligación de condenar a uno o varios funcionarios, por elevado que sea su rango.

El abuso de poder o autoridad es la principal fuente de la maldad moral y de la corrupción moral. Entendemos al abuso de autoridad como todo acto del funcionario que se excede en sus atribuciones o facultades respecto a particulares o casos públicos.

Malestar en el colectivo de la Policía Local de Zaragoza por el caso Solanas.

EDITORIAL

Lejos de calmar los ánimos del colectivo de la Policía Local de Zaragoza, la decisión de apartar del servicio al Intendente Principal Manuel Solanas concediéndole “a petición propia” el pase a la Segunda Actividad SIN DESTINO por haber cumplidos 25 años de servicio, ha aumentado el recelo y el malestar existente en el colectivo.
En conversaciones de “café” se califica la noticia como un “premio”, y se lamentan de la sensación que existe entre los miembros de dicho colectivo de que hay dos varas de medir, una para los grupos inferiores y otra para los grupos mas altos. Así se puede oír en cualquiera de esos foros ”Si lo hubiéramos hecho cualquiera de nosotros ya estaríamos expedientados”.
Hay que recordar que el Intendente Principal Manuel Solanas, fue sorprendido en Noviembre de 2011 en una redada de la Policía Nacional en un establecimiento “After” portando varias papelinas las cuales contenían droga (al parecer cocaína según apareció publicado en prensa) así como una importante cantidad de dinero distribuida en diferentes partes, por lo que se le formuló una denuncia que fue pagada por el Intendente Principal.
Solicitado por la representación Sindical del Ayuntamiento de Zaragoza un informe acerca de la actuación del Ayuntamiento del Consistorio sobre el tema, en Septiembre de 2012 desde el departamento de Régimen Interior y Relaciones Laborales, se informó que no se iba a actuar contra el Intendente Principal, al haber éste cometido los hechos fuera de servicio, y al amparo de lo establecido en la ley Orgánica 4!2010 de 20 de mayo, del Régimen disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía, al ser cometido fuera de servicio no sería merecedor de sanción. Si bien no se hace mención de ningún tipo, ni tampoco parece que se tenga en cuenta lo dispuesto en el apartado q del artículo 8 que regula las faltas graves y que establece como tal “la tenencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, excepto que esa tenencia se derive de actuaciones propias del servicio”.
Una mala decisión, que a juicio del colectivo, en lugar de solucionar el tema lo empeoró.
Posteriormente en Noviembre de 2012, el mismo Intendente Principal fue sorprendido nuevamente por agentes de la Policía Nacional en otro “After” siéndole formulada una nueva denuncia por estar en posesión de una papelina de sustancias estupefacientes. A raíz de esta nueva denuncia el intendente fue apartado del servicio al parecer disfrutando de días propios hasta el día 1 de Enero de 2013, fecha en la que pasa a Segunda Actividad según publicó el Heraldo de Aragón en su edición impresa del día 22 de Diciembre de 2012.